El encuentro de lo femenino

“La belleza comienza con la decisión de ser uno mismo”

Coco Chanel

Quisiera introducir mi texto con una serie de preguntas que me realice al escuchar el tema “Lo femenino”. Desde los tiempos de Freud hasta la fecha no solo en la literatura psicoanalítica sino en la poesía, en las novelas e incluso en la historia, nos damos cuenta del lenguaje tan particular en el que los hombres se expresan acerca de la complejidad del género femenino ¿Qué quiere la mujer? -se preguntaba Freud. Sin embargo, debo admitir que siendo mujer puedo reconocer que en realidad somos complejas y no tiene que ver con un discurso social de género sino con la capacidad de integración acerca de las identificaciones sobre lo que una mujer representa.

Para ello,no tengo mayor referencia que la misma feminidad que he construido en mi vida.Pero ¿Qué nos enseña a ser mujeres? ¿Qué es una mujer? ¿Quién nos enseña? ¿Cómo es una mujer?, la complejidad de la mujer no radica en su forma de ser sino en cómo se ha construido la dinámica de lo que la hace decir “Soy mujer”. Es decir,cada persona tiene una imagen psíquica de lo que representa la feminidad puesta en diferentes escenarios desde la belleza, el intelecto, la personalidad, etc.

Hablar de lo femenino, en mi opinión no es una cuestión de género. La RAE define lo femenino en -perteneciente a la mujer, propio de la mujer, dotado para ser fecundado-. Sin embargo, mi pregunta sería ¿Toda mujer bes femenina? ¿El hombre puede ser femenino? ¿Cómo se relaciona lo femenino con la maternidad? Pareciera que el término femenino es un concepto social que se ha utilizado para describir a la mujer o los atributos que la componen.

En cada estado de la república mexicana incluso cada una de las respuestas a mis preguntas puede variar dependiendo la región, el estilo de vida e identificaciones personales y colectivas. Ser una mujer en Oaxaca representa un énfasis en el rol del matriarcado, ser una mujer en el Norte del país se representa en la belleza y estética por conseguir el mejor marido, ser unamujer en el centro del país podría definirse por el éxito profesional. Por ello es por lo que responder esas preguntas se vuelve tan complejo como la mujer misma.

En su artículo “Sobre la sexualidad femenina”(Freud, 1931) estructura las posibles rutas en el desarrollo de la feminidad.Principalmente a través de la diferencia sexual anatómica y con relación al complejo de castración. Es importante conocer las posturas ante el cuestionamiento de la feminidad y darnos cuenta cómo esto ha ido cambiando. Es decir, lo femenino no parte de lo biológico, tampoco es exclusivo del complejo de Edipo y no deja de lado la parte social y cultural.

Laplanche(1981) menciona que es el “género”, el que nos permite dar cuenta de una primera identificación del niño con los ideales masculinos o femeninos, con una figura omnipotente e idealizada que le denomina niña o niño, que responde a la voz mamá o papá. He aquí el género en el corazón mismo de lo que Freud denomina “identificación primaria”, y cuya impronta persistirá, pese a los debates que implica el descubrimiento de la diferencia entre los sexos.

Por otro lado, no podemos dejar de ver nuestras representantes mexicanas como permean o incluso se alejan de lo que consideramos la feminidad. Lo femenino forma parte de cómo se va construyendo la identidad y nos damos cuenta de que “La formación de la identidad es un proceso que surge de la asimilación mutua y exitosa de todas las identificaciones fragmentadas de la niñez que, a su vez, presuponen un contener exitoso de las introyecciones tempranas” (Grinberg,1980) Pareciera,que entender nuestra propia feminidad es empezar a cuestionar, conocer y reconocer aquellas figuras que han representado lo femenino en nuestra vida.

Es curioso recordar que, aunque no es el motivo de consulta principal, la mayoría de las pacientes tocan aspectos de su vida en forma velada y cuestionan lo que es femenino o ¿Qué es ser una mujer? Desde la adolescente que se aleja de aquellos aspectos que no le gustan de una mujer en comparación con las generaciones,como el que su madre se dedique al hogar o sea quien sirve a los miembros de lafamilia.

Por otro lado, una joven que comentaba no saber si ser madre ya que es algo que le gustaría en ciertos momentos, sin embargo, no se veía sacrificando todo su tiempo a ello. Si lo que compone a la mujer va cambiando, entonces podría mos decir que lo femenino va más allá de solo atributos como los roles, el físico y la maternidad.

Ser mujer,es algo que desde la antigüedad se ha polarizado con mensajes contradictorios que a lo largo del tiempo se han modificado pero que no han permitido se logre una integración con lo cual sentirse satisfecho. Escuchamos comentarios desde“si es bonita, seguro es tonta”. Como si la belleza estuviera peleada con otros elementos que integran la identidad de una persona.

En la medida en que dichos mensajes encuentran una sintonía en el sujeto se podrá definir y encontrar a uno mismo. “El sentimiento de la identidad es el conocimiento de la persona de ser una entidad separada y distinta de las otras. Todo aquello que el individuo considera “suyo” está incluido en los “límites fluctuantes del self”, es decir corresponde al self con sus pertenencias”. (Grinberg, 1980)

Desde una perspectiva histórica les presento a la Malinche, la intérprete más conocida de Hernán Cortes en tiempos de la Conquista. Una mujer veracruzana desde mi perspectiva con una inteligencia particular que le permitió empoderarse y sobrevivir, llena de pasión por la vida y el amor. Sin embargo, tenemos ambas versiones en la historia de México, desde que fue la que traicionó a la raza indígena, por los españoles teniendo como amante un hijo que representaría la primera mezcla mestiza. Por otro lado, uno de los pilares en los que se basaron los conquistadores españoles para lograr la conquista y eventualmente hacer negociaciones y alianzas con el pueblo mixteca.

Me sorprende que hoy en día en las comunidades se utilice el término “eres un malinchista”aquella persona que traiciona a su país. Y, por otro lado, se reconozca a la Malinche como “la madre simbólica de la gente del Nuevo México”.

La segunda imagen que representa al pueblo mexicano es la Virgen de Guadalupe que ha sido una construcción impuesta desde la conquista por los españoles. En la cual el indio Juan Diego es quien tiene el “milagro” de presenciar su mensaje. Al igual que nuestra primera representante tenemos ambas versiones, desde la imagen impuesta para que los indios se sometieran al cristianismo, la conservación de la fe y las diferentes ganancias que se han obtenido por este mensaje de salvación en decisiones importantes en nuestro país como la Independencia y la revolución mexicana. Hasta ser “la madre simbólica del pueblo mexicano” a quien de manera religiosa y dogmática cumple favores o apoya al necesitado.

Pero bueno,no podemos definir quiénes somos si no conocemos de dónde venimos o como se construyó la forma en la que hablamos. Me resultó difícil entender porqué la imagen de la mujer se ha encontrado tan polarizada y lo vemos desde los medios de comunicación en cuanto a la belleza y lo que para un hombre representa una mujer. Estos dobles mensajes me dan pista de lo complejo que resulta saber qué y cómo integrar elementos con los cuales identificarse que dependen del contexto y de cómo se muestran ante nosotros. Por ejemplo: ser malinche, amante o virginal y milagrosa es aquello devaluado e idealizado al mismo tiempo.

Pensar en lo femenino es relacionar de manera significativa la construcción de la identidad.No se puede dejar de lado el contexto en el que crecemos, los mensajes y los objetos con los que nos identificados a lo largo de la vida para descubrir nuestra feminidad que va más allá de una cuestión de género, belleza e inteligencia. Sino un cúmulo de objetos alrededor nuestro que incluso van cambiando para construir las mujeres que somos.

Les presento mi tercer representante Frida Kahlo, destacada figura en la pintura mexicana y el surrealismo. Con una gran sensibilidad, propagaba el nacionalismo revolucionario y la identidad de la mujer en tiempos de faldas largas, moños,trenzas y rifles. Criticada por su arte que muestra una realidad hostil y con una compleja interpretación de sí. Ella no representó la maternidad, sinembargo, cruzó fronteras para pintar sus sueños.

Una mujer que utilizo pantalones, cuestionó el amor y la postura del hombre ante la mujer con el intelecto y la cultura. Y que definitivamente representaba a una mujer auténtica desde su feminidad.

Pasamos a la Época de Oro del Cine Mexicano, les presento a mi cuarta representante María Félix,máxima figura del cine latinoamericano, diva y actriz mexicana. A través de su belleza y talento fue un icono que representó en otros países películas de magnitud que mostraban las diferencias sociales, la dinámica familiar y los conflictos sociopolíticos de nuestro país. Finalmente puedo mencionar a diferentes figuras que para mí han representado ser iconos en la forma de ver a una mujer desde un espejo hasta el pasado de una historia como Chavela Vargas, Elena Poniatowska, Lydia Cacho, entre otras.

He mostrado diferentes iconos de la cultura mexicana durante el paso del tiempo, sin embargo,la identidad “es resultante de un proceso de interrelación entre tres vínculos de integración: espacial, temporal y social respectivamente” (Grinberg, 1980).

El self es aquella instancia que me permite decir “esto soy”, esto se relaciona significativamente ya que será la forma en que hablaremos de nuestra mirada como mujeres ante el mundo o el valor que tiene lo femenino en nuestra integración de ser mujer.

Por ejemplo:lo femenino no necesariamente esta puesto en los roles de la mujer como la maternidad o el cuidado, tampoco en la belleza o el intelecto. Lo femenino va más allá, es el cúmulo de elementos que de manera dinámica van siendo parte del self permitiendo lograr una identidad auténtica de “ser algo” y no de “estar funcionando como algo”. Es decir, a pesar de que el ambiente es importante en la relación de lo femenino, no es algo que se encuentra impuesto en el marco social, en donde no exista una diferenciación. El hecho de no tener hijos no haría a la mujer más o menos femenina.

Grinberg Explica que la integración espacial comprende la relación entre las distintas partes del self.  Permite mantener una cohesión y comparar el contraste con los objetos promoviendo la diferenciación self-no self(individuación). Incluso en el self corporal. Es decir, a pesar de tener elementos que van a permear en las identificaciones, también dichos elementos nos permiten diferenciarnos de lo que no somos. Por ello, lo femenino no es algo que se pueda estandarizar o conceptualizar en una misma línea.

El segundo punto el vínculo de integración temporal señala un vínculo entre las distintas representaciones del self en el tiempo,estableciendo una continuidad entre ellas y otorgando la base al sentimiento de mismidad. Conforme vamos creciendo nuestro concepto de lo femenino va teniendo diferentes estructuras, como el barro cuando está siendo moldeado por el mismo escultor. De la misma manera lo femenino es un elemento que a pesar de modificarse, no deja de existir, es decir “sé que lo femenino para mi es…..y a pesar de que cambio con los diferentes desafíos de la vida, nunca deje de sentir que era femenina”. 

El tercer vínculo es el que refiere a la connotación social de la identidad y está dado,a nuestro juicio, por la relación entre aspectos del self y aspectos de los objetos, mediante los mecanismos de identificación proyectiva e introyectiva.Sería el vínculo de integración social.

De acuerdo con la connotación social de la identidad, existen dos tipos fundamentales de identificación:

  • La identificación primitiva, en la cual la fantasía inconsciente del self y de los objetos no están diferenciadas (relación que se da en la simbiosis) y que en la nomenclatura kleiniana correspondería identificación proyectiva.
  • La identificación madura, que se basa en una previa diferenciación entre las fantasías inconscientes del self y los objetos,que es selectiva, incorporando aspectos parciales de los objetos que enriquecen al self; sería la que en términos kleinianos se denomina identificación introyectiva.

Lo femenino se compone por identificaciones que se dan en los tres vínculos planteados por Grinberg. Sin embargo, definir el tipo de identificación es aquello que se mostrará al mundo externo como una satisfacción o fluctuación entre lo que es femenino y no. Es decir, la capacidad de integrar belleza e inteligencia y node ver lo femenino como algo parcial.

Por ejemplo,la imagen del cuerpo humano es parte de la identidad y entiende aquella representación que nos formamos mentalmente de nuestro propio cuerpo. La imagen corporal es aquello que se expande más allá de los límites del cuerpo. Un Cuerpo es siempre la expresión de un yo y de una personalidad y está dentro del mundo. En algunos países e incluso el norte de México, lo femenino está puesto en el cuerpo y en la parte estética. Encontramos mujeres que las cirugías plásticas son la base de su identidad, puesto en el tamaño de sus pechos, etc.¿Eso sería lo femenino?

Considero Que lo femenino es una composición psíquica, una función en la identidad que es dinámica. Siendo que la suma de la identidad más la individualidad hacen de cada ser humano un ser único. Si nos fusionamos con el mensaje que la saciedad sobre lo que es femenino, no se logra separar para lograr y construir una propia feminidad.

Es cierto como menciona Erikson (1974), en su libro Identidad Y cambio, las características de los “roles” que se ofrecen al individuo durante el transcurso de la evolución, son rápidamente introyectados; de este modo, se transforman en normas de conducta inconsciente. Lo femenino no es una conducta, se manifiesta a través de conductas, pero considero que es un proceso complejo que se vive de manera interna y requiere de continuidad en el tiempo y constancia en la identidad.

El Planteamiento freudiano acerca del origen de la diferencia entre los sexos y la construcción de la masculinidad vs feminidad en los seres humanos ha sido objeto de controversia en el psicoanálisis a lo largo del siglo XX, más exactamente a partir de los años veinte, en los que Freud (1923) teoriza la fase fálica y su preeminencia para la comprensión de la identidad sexual de niños y niñas. Ahora bien, una de las dificultades que Freud propone es la de haber tomado el sexo biológico como fundamento para la identidad masculina o’femenina.

Muchas De las críticas a la teoría de Freud sobre la construcción de lo masculino y lo femenino en la infancia han recaído en los mismos supuestos “biologistas”. Así,la controversia sobre el conocimiento temprano, o no, de la vagina por parte de la niña, presupone que es en los órganos genitales en los que se asienta la identidad sexual, dejando en un segundo lugar, u obviando, el lugar de los otros, adultos, en la conformación de las representaciones acerca del propiosexo.

Seque no se han contestado las preguntas con las que inició este trabajo, hablar no solo de la mujer sino de lo femenino es complejo porque es necesario pensar desde diferentes aspectos lo que representa un concepto que va más allá del margen social y que impacta la identidad de las personas. Lo femenino está compuesto por elementos biológicos, culturales, sociales y principalmente psíquicos que se relacionan con identificaciones primarias que a lo largo de lavida se van modificando en la construcción del self y la integración con los desafíos de vida como el matrimonio, la maternidad y los ideales del Yo puesto en “si yo fuera como tal mujer”.

La forma en cómo nos definimos como mujeres y lo femenino representa identificaciones e introyecciones de los tres vínculos que menciona Grinberg, tomando en cuenta lo espacial, lo temporal y lo social. Las mujeres que presento en el trabajo comparten anatómicamente elementos similares, sin embargo, lo simbólico se encuentra representado en su forma de interactuar con el mundo. La dificultad para definir lo femenino se ve representado en la falta de integración y mensajes contradictorios sobre lo que socialmente se ve reforzado como ser una buena mujer.

En conclusión,he mostrado mi postura ante lo femenino y me permite plantear elementos significativos como la identidad. Sin embargo, esto es una invitación adentrarnos al tema de género y empezar a formular respuestas observando que lo complejo termina siendo lo más enriquecedor que puede acompañar la vida del ser humano.

BIBLIOGRAFIA

  • (2018).Retrieved February 09, 2018, from http://www.rae.es/
  • Apertura psicoanalíticas.(2018). Retrieved February 09, 2018, from http://www.aperturas.org/articulos.php?id=0000280&a=-El-psicoanalisis-una-teoria-sin-genero-Masculinidadfeminidad-en-la-obra-de-Sigmund-Freud-La-revision-de-Jean-Laplanche
  • Erikson,E. H. (1974). Identidad, juventud y crisis. Madrid: Taurus.
  • Freud, S., Freud, A., & Strachey, J. (1998). Obras completas. Buenos Aires: Amorrortu

Grinberg, L., & Grinberg, R. (1980).  Identidad y cambio. Barcelona: Paidós.

Adriana

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